viernes, 3 de febrero de 2012

ME HE CAMBIADO DE DIRECCIÓN

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http://titasi-rociocano.blogspot.com/

PERDONA LAS MOLESTIAS

Detalles


¿Cómo ha empezado el mes del amor? Buff, ¡¡¡qué perezón!! El 14 de febrero siempre me ha parecido una fecha de lo más absurda. Quizá sea un sentimiento derivado de cuando no me comía una rosca y mis amigas ya tenían su apaño. El caso es que es un día que me da pereza, aunque esté muy enamorada de mi Santo. Y no es porque no me gusten los detalles. Todo lo contrario. Hace una semana fue el cumpleaños de mi compañera Marisol y su marido Fernando, que es un encanto,  le mandó un sencillo ramo de tulipanes, sus flores preferidas. Nos os digo más. Tuvieron que venir los de mantenimiento para arreglar los desperfectos del suelo de los dientes tan largos que se me pusieron, ¡¡¡qué envidia!!! Yo sé que nunca recibiré flores en la oficina, ni en casa,  porque mi Santo considera que las flores son para los muertos ¿para los muertos? Vale, flores no. Pero hay muchos otros detalles que pueden hacer que me derrita, siempre que no caiga en el tópico y los mande el día de San Valentín. Los dejo caer por aquello de en junio cumplo los 40 o por si alguno de vosotros celebra el día del amor y le puede servir de inspiración.
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Tenemos la versión dulce. Para ello nada como acercarse a Oomuombo y encargar una ramo de gominolas con maceta y todo. En esa línea también existe Chocolat Factory y su ramolate. Es un detalle que me parece de lo más original. Ya, subiendo de presupuesto y en la línea del ragalo sano, uno se puede estirar con una cesta de fresas y cava de Fashion Fruit. Pero si estamos en época de ahorro, ¿por qué no un buen desayuno en casa?

jueves, 2 de febrero de 2012

Inteligencia vs mediocridad

La vida te da la oportunidad de conocer a personas que, verdaderamente merecen la pena. Es el caso de mi compañera Marta y su marido Miki. Son una pareja de guapos, por fuera y por dentro. Marta, a pesar de los difíciles tiempos que nos están tocando vivir, trata de tomarse la vida con humor y sobre todo con optimismo. El culpable de esta actitud, en gran parte, es su marido. Miki es una persona con una perspectiva de vida muy interesante y con las ideas muy claras. Y después de este rollo, que tenía ganas de soltarlo,  vamos al grano. El otro día, hablando con Marta de la gente tan inútil con la que a veces te encuentras, me envío un texto de Luis del Val (escritor y periodista) que plasmaba lo que Miki siempre había pensado y que yo, por otra parte, no puedo estar más de acuerdo. Hoy quiero compartirlo con vosotros:

El grave problema que tiene España no radica en su déficit presupuestario, ni en balance de sus entidades bancarias, yo diría que ni siquiera en el paro que, de aquí a un año, es posible que comience a disminuir de manera sensible. El inconveniente más terrible es una invasión de mediocres que se ha instalado en los sindicatos, en los partidos políticos, en las empresas privadas y en la Administración.

Así, al pronto, parecen inofensivos, porque, claro, como son mediocres, no ocupan altos cargos de responsabilidad, pero están agazapados, repartidos entre los fundamentales mandos intermedios, y, desde allí, se dedican a torpedear proyectos, neutralizar el ascenso de personas más capaces que ellos, resistir pasivamente a cualquier innovación, y emplear todas sus fuerzas en que no cambie su propio estatus, que, como consecuencia, significa que no cambie nada.

El mediocre no es tonto, porque el tonto no se entera de nada. El mediocre tiene la suficiente inteligencia como para distinguir que existen personas mucho más capaces que él, y que le pueden birlar el injusto puesto en que se encuentra, y que está muy por encima de sus méritos.

El mediocre es adulador con el superior, servil con los jefes y cruel con los inferiores, pero de una crueldad envuelta en buenas maneras para que parezca que las trampas que él pone parezcan cosa del destino.

El mediocre, mejor dicho, la invasión de mediocres que sufrimos en este país, retrasa el crecimiento, paraliza los avances, pudre las soluciones, impacienta a los perspicaces y fatiga a todo el mundo.

Si queremos que España salga adelante hay que imponer una cacería del mediocre. O acabamos con ellos o lograrán que nos hundamos todos en la inmensa mediocridad, donde en la vulgaridad y la insignificancia generalizada, se mueven como peces en el agua
FELIZ Y HELADOR JUEVES

miércoles, 1 de febrero de 2012

¿Eres de Facebook o de Twitter?


No se si es por los diferentes momentos en los que descubrí ambas redes sociales o la utilidad de cada una de ellas para mi. El caso es que desde siempre he tenido claro que Facebook es el Hola de la red frente a Twitter que es El Mundo.  Facebook entró en mi vida a punto de dar a luz a la Princesa y como de bebé fue una Santa tuve muchísimo tiempo para enredar en aquello de lo que todo el mundo hablaba. Desde el comienzo Facebook me pareció una herramienta formidable para recuperar amigos, estar más en contacto con la familia, con la gente a la que quieres y está lejos, para cotillear (jeje)... Hasta abril del año pasado pensaba que con Facebook mis necesidades, en lo que a redes sociales se refería, estaban cubiertas.
Pero entonces tuve el enorme placer de conocer a Bernardo Hernández, Director Mundial de Productos Emergentes de Google (ahí es nada) y me descubrió el maravilloso mundo de Twitter. Entonces entendí que si tenía una faceta poco cubierta y para eso estaba Twitter. Si Facebook me ha acercado a mi gente, Twitter me ha permitido conocer más de cerca a personas de la vida pública, además de convertirse en una herramienta casi imprescindible para mi trabajo. Es realmente fabuloso conocer, por ejemplo, la opinión de un personaje público (periodista, político, deportista..) sobre un hecho que ha ocurrido hace cinco minutos o que recién levantada, leyendo el Twitter tengas una primera visión de lo que ha ocurrido a lo largo de la noche y las previsiones para el día que empieza. Cuando estudié la carrera hablábamos de la inmediatez de la radio como algo insuperable. Pero creo que las redes sociales lo han superado. Estoy fascinada con ambos fenómenos, si me permitís que los llame así. Además, si conjugamos redes sociales con smartphones ya no tengo palabras. Ma da vergüenza admitirlo pero en más de una ocasión me he despertado a las 4 de la mañana y antes de coger de nuevo el sueño me he dado una vuelta por las dos para ver que se estaba cociendo. Y si al principio fui de Facebook creo que hoy soy un porquito más de Twitter. ¿Será porque me estoy haciendo mayor?